miércoles, 8 de diciembre de 2010

Nodame Cantabile The Movie II



Nombre: Nodame Cantabile The Movie II / Nodame Cantabile The Final Score II / Nodame Kantabire saishuu gakushou – Kouher (のだめカンタービレ 最終楽章 後)
Género: Comedia, romance, musical
Nacionalidad: Japón
Dirección: Hideki Takeuchi
Guionista: Rin Eto, Tomoko Ninomiya
Año: 2010
Cast:
Ueno Juri – Noda Megumi 
Tamaki Hiroshi – Chiaki Shinichi
Eita – Mine Ryutaro
Becky – Tanya Vishnova
Eiji Wentz – Fran Lantoine
Yamada Yu – Son Rui
Naoto Takenaka – Fraz Strezemann

Sinopsis:
Nodame acaba de enterarse de que Chiaki ha decidido mudarse de apartamento para poder dedicarse por completo a la música y aunque intenta que no le importe Chiaki sabe que algo no anda bien con ella. Aparte de sus problemas amorosos, la joven pianista también tiene que lidiar con los problemas en el conservatorio, donde su profesor la sigue llamando bebé y los celos que siente por Son Rui, la talentosa pianista que consigue todo lo que desea en el mundo de la música, a pesar de que su vida personal sea un desastre. Por su parte, Chiaki piensa que su relación con Nodame no cambiará nunca y que siempre podrá tenerla a su lado, pero pronto se dará cuenta de que no puede dar las cosas por sentadas y que él también tendrá que luchar por su relación.

Opinión personal:
Segunda parte de la película que concluye la maravillosa historia creada por Ninomiya Tomoko. La primera parte, que no he reseñado, lo sé, soy un desastre, salió en el 2009 y nos dejaba justo en el momento en el que Nodame escucha a Shinichi hablar sobre mudarse. Como dirías nuestros amigos angloparlantes “such a cliffhanger!”, y es que después de ver la primera se nos queda a todos una cara de incredulidad y solo pudimos desear que el tiempo pasase lo más rápido posible para poder ver el final de la magnífica historia de amor y superación personal que nos cuenta Nodame. Y por fin ese día ha llegado y ya tenemos aquí el desenlace de la historia y tengo que decir que me ha dejado con muy buen sabor de boca.

Primero que nada apuntar que, al contrario de lo que pasó con la primera película, esta no se me ha hecho nada larga y ha sido todo un placentero viaje. Quizás se deba a que la historia que nos cuenta la primera película ya la había vivido anteriormente en el manga y en el anime, pero la cosa es que la primera película me la vi en dos veces y esta me la he bebido sin siquiera mirar la hora que era. Desde el principio se nos presenta el drama de la partida de Chiaki y como Nodame tiene que empezar a vivir por su cuenta de nuevo, que no es que Chiaki se vaya a la otra punta del mundo ni que no se vuelvan a ver, pero el hecho de que él decida abandonar el apartamento para centrarse en su vida dejando detrás a Nodame nos hace ver que la lista de prioridades del director de orquesta no es la misma que la de su joven novia. Chiaki siempre ha sido alguien autosuficiente e independiente que lo ha tenido todo en la vida, y lo que no tenía lo conseguía a base de esfuerzo y trabajo personal, es por eso por lo que da por segura su relación con Nodame, ella está totalmente enamorada de él y no va a ir a ninguna parte aunque la deje sola y nada va a cambiar en su relación a pesar de que se vayan a ver menos. Ese es el gran error de Chiaki, creer que Nodame va a estar detrás de él toda la vida y nunca va a cansarse. Durante la primera película ya vimos que Nodame puede seguir adelante con su vida y puede centrarse en otras cosas que no sean Chiaki, como cuando tuvo que centrarse en las clases de piano y apenas se veían. Aunque al principio de la historia podía parecer que Nodame era una chica alegre y despreocupada que era incapaz de centrarse en nada, en toda la temporada Paris Hen vemos que no tiene nada que ver, ella solo intenta poner una fachada alegre frente a todos a pesar de que por dentro puede estar llorando, todos los problemas que tiene en el conservatorio se los guarda y no se lo cuenta a nadie, ni siquiera a Chiaki, que con el tiempo está aprendiendo a ver los verdaderos sentimientos de Nodame e intenta que su relación avance. Sobre todo, mientras la primera parte nos presentaba el inicio de la vida de los protagonistas en París, esta segunda parte nos enseña su llegada a la madurez sentimental y como su relación consigue avanzar hacia otro nivel más allá de la comicidad de la que hicieron gala durante toda la etapa en Japón.

Como asumo que todos los que estáis leyendo esta reseña conocéis la historia o, al menos, habéis visto la primera película, me ahorraré todo el postarraco sobre el argumento y los personajes y pasaré directamente a comentar la evolución de los personajes durante las dos horas de película. Chiaki ya es director residente de la orquesta Marlet y está consiguiendo con mucho esfuerzo levantar a la que una vez fue una de las mejores orquestas de París. Pero no está siendo nada fácil, y aún menos viviendo en una casa donde hay pianistas tocando a todas horas. Aunque las habitaciones están insonorizadas y preparadas, el exigente Chiaki no es capaz de trabajar en esas condiciones, con gente llamando a su puerta cada dos por tres y Nodame paseándose por su casa a cualquier hora. Por eso es por lo que decide cambiarse a un ambiente más tranquilo donde pueda trabajar a gusto, sin pensar en ningún momento lo que significará para Nodame. En ningún momento se para a pensar que Nodame está en París por él, que posiblemente sería más feliz en Japón dando clases en una guardería y que ahora mismo está pasando un momento muy duro. Y es que, ante todo, Chiaki es alguien egoísta e independiente, su familia le ha educado así y, aunque no es su culpa, debería empezar a pensar un poco en los demás. Gracias a Dios, cuando Nodame desaparece después de su concierto es cuando empieza a darse cuenta de que no es ella la que no puede vivir sin él, sino él que no puede vivir sin ella. Aunque parece que es Nodame la que está obsesionada con dar un concierto con él, en realidad es el propio Chiaki el que desea más que nada dar un concierto con Nodame y poder convertirse en la Pareja de Oro de la música.

Nodame, por su parte, sigue intentando seguir los consejos de Auclair sensei, su profesor en el conservatorio. Este le dice que afronte a la música de frente y valientemente y ella lo intenta, hace su mayor esfuerzo y lo único que consigue es que la sigan llamando bebé. Encima su novio se va de casa dejándola sola y sin pensar que ella lo necesita ahora más que nunca. Menos mal que Chiaki ya empieza a conocer su extraño carácter y la ayuda con su tarea del conservatorio, dejándonos una de las escenas más divertidas y sin duda mi preferida de la película. Cuando ambos trabajan juntos para conseguir algo es cuando realmente nos damos cuenta de lo maravillosa que es esta película y la química entre Hiroshi y Juri es alucinante. La forma en que Nodame sorprende e Chiaki con sus nuevos conocimientos sobre música nos hacen ver que Nodame ya no es la niña que oía música de oídas en Japón, sino que se está convirtiendo en una auténtica pianista profesional. Pero la escena más conmovedora de toda la película es la actuación que tiene con Stresseman. Una Nodame mosqueada y dispuesta a todo aparece en un voluminoso traje púrpura frente al público de Viena dispuesta a tocar maravillosamente una de las piezas más complicadas de tocar al piano y lo hace de forma maravillosa. Así es como consigue lo que “supuestamente” deseaba, estar satisfecha con una actuación. Nodame se da cuenta de que lo único que buscaba en París y con su obsesión por actuar con Chiaki era una actuación perfecta, una actuación que no pudiese superarse. Quería sentirse satisfecha con su música y después del concierto con Stresseman lo ha conseguido, entonces ¿por qué necesita seguir tocando? Así es como desaparece (los que hemos visto el manga/anime sabemos que acaba en Egipto y que allí recupera algo de su pasión por la música, aunque en la película solo vez una esfinge encima de la mesa) sin dar señales de vida hasta algún tiempo después. Cuando vuelve está dispuesta a no volver a tocar, y le dice francamente a Chiaki que no cree poder superar el concierto de Stresseman con él. Aquí es cuando Chiaki le confiesa la verdad a Nodame, es él quien quiere tocar con ella, quiere disfrutar de su piano bajo su batuta. Pero ella no entra en razón, así que Chiaki decide volver al principio, volver al momento en el que todo comenzó, el dueto de Mozart. Y después de volver a sus inicios Nodame se resetea y se da cuenta de que nunca tendrán una actuación perfecta, pero que deben pasarle la vida buscándola, esa es la mejor forma de afrontar su música.

Una de las cosas que me ha gustado y a la vez no me ha gustado de la película es la elección/aparición de secundarios. Por una parte me ha encantando que, aunque brevemente, hayan recuperado la historia de Mine y Kiyora. Quizás se deba a que Eita es un actor famoso dentro de Japón y que apareciese en la película subía el caché, sea por lo que sea me ha gustado que hayan aparecido brevemente. En el manga no aparecía Masumi, solo Mine venía de Japón, pero ver las interacciones entre Masumi y Nodame son siempre divertidas, así que no me quejo. Por el lado francés ha estado bien que apareciesen Kuroki, Tanya, Frank y Rui. Son los personajes que llevan el “peso” de la trama tanto en la primera película como en la segunda, porque al fin y al cabo Nodame y Chiaki están tan ensimismados en sus problemas que la película sería un tostón sin los secundarios. Sigo echando de menos a Jun Long, pero ya que no salió ni en Paris Hen ni en la primera película supongo que habría sido un poco raro verlo ahora. Pero la pregunta es…¿por qué han metido a la rara de la percusión? (De quién por cierto no sé el nombre porque acaba de aparecer en el manga en España). Por una parte entiendo que puede ser un personaje que sirva para que Nodame recobre un poco la diversión que sentía tocando el piano… Pero es que no hace nada de eso, simplemente asusta a Tanya un par de veces y toca unos timbales con Nodame, ¿para qué me sacas un persona durante 3 minutos? Sé que es una película y que en las películas suelen pasar estas cosas, pero es una película que es la continuación de un drama, basado en un manga y que tiene además un anime. Si no había necesidad de incluir a Jun Long ¿por qué me metes a la rara? *chinese butthurt* Creo que las escenas esas, aunque divertidas, sobraban.

Si Nodame Cantabile es un manga muy famoso en Japón es, entre otras muchas cosas, porque ha despertado el amor por la música clásica en la sociedad japonesa contemporánea. La venta de música clásica en Japón se disparó con la emisión del drama, que fue la primera versión después del manga que se hizo de la historia. Los videojuegos musicales empezaron a incluir música clásica en sus repertorios y los juegos sobre Nodame Cantabile salieron para todas las consolas. Es por esto por lo que en todas las versiones de la historia se pone mucho cuidado en la elección de la música y en la banda sonora en general. Lang Lang vuelve a encargarse de todas las melodías de Nodame y lo hace de forma magistral. El piano es mi instrumento favorito y eso hace que haya disfrutado doblemente de la película, que es tan agradable de ver como de escuchar. Y hablando de ver, alucinante la cinematografía de la película. La película fue rodada en Francia, la República Checa y Japón y, especialmente los planos franceses, todas las escenas son preciosas.

En conclusión, mucho mejor que la primera parte, una pena que la historia de Nodame y Chiaki llegue a su fin pero estoy muy agradecida por los grandes momentos divertidos y alegres que me ha proporcionado en estos 4 años de música y Nodamismo.

Nota: 9/10
OST: 9/10

2 comentarios:

SaMtRoNiKa dijo...

anda ya se puede ver!!??? argg yo que soy nodamista total (almenos del dorama porque lo otro no lo he visto/leído) y después de ver tu reseña aún tengo más ganas de verla :P una penita que ya se haya acabado :( no tendrás por ahí un link donde pueda bajarmelo?? :DD

besines!

Lady Hana dijo...

Ains, esta peli de Nodame no la he visto!!! He visto todo menos esto, aunque como el dorama lo vi hace tanto tiempo no se ya si pega mucho verla, pero me fiare de ti que te ha gustado y a ver si no olvido bajarla para verla ^^